Si esta es tu voluntad, que yo no hable más y que mi voz esté en silencio, como lo estuvo antes, no hablaré más, sabré esperar hasta que me llames si esa es tu voluntad”. Comencé a oír a Leonard Cohen en 1970 a través de su álbum “Songs from a Room” y desde entonces fue una referencia. Tuve la suerte de verlo en Granada, concretamente en Atarfe, en el 2009. El canadiense errante tenía ya 75 años. Cantó todos sus clásicos con unos arreglos exquisitos. Reproducción esencial de ese concierto está en su doble CD “Live in London” que grabó por entonces. Era ya un venerable mayorcito que emocionó en cada tema a este que os da la palera. Había vuelto a los escenarios obligado por el saqueo que su última pareja hizo de su cuenta corriente, mientras él se había retirado a un monasterio budista. Hay que meditar, pero no tanto. Esa mujer no era ni Suzanne, ni Marianne a las que tanto cantó. Leonard Cohen nos dejó el 7 de noviembre de 2.016. Recuerdo el momento en que oí la noticia por la radio. Pensé que se nos había ido otra referencia, al menos para mí. Buen día con el poeta, con el compositor, con el cantante, con el todo un señor Leonard Cohen.

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Lo divino y espiritual en la voz y vida de Leonard Cohen – Culturamas

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